Peatones de brillante armadura
10/04/2007

¡Si, así tendremos que terminar los vigueses!, enfundados en brillantes armaduras que, como quijote contra aspas de molino, nos libren de las envestidas de los vehículos. En la mayor parte de los pasos, mas que "paso de peatones" deberían de llamarlos "caza peatones" pues parecen que su propósito es mas este que el salvaguardar su seguridad. Pero no, no es un mal exclusivo de Vigo, sino en general de toda España donde se aúna su pésima colocación y regulación con la falta total de civismo e imprudencia de muchos conductores y peatones, de forma que la tasa de atropellos tanto en paso de peatones como fuera de ellos es una de las mas elevada de Europa (basta saber que el porcentaje de atropello de Vigo es mas alto que el de Nueva York para darse cuenta de hasta que punto la situación es grave).
Tenemos ejemplos a mansalva de pasos de peatones mal colocados: el paso de peatones de subida de Urzaiz con gran vía en sentido hacia plaza de España (colocado después de una curva y donde,cuando se pone en verde para los peatones se pone en intermitente para los coches, con los que estos cuando toman la curva se encuentran de narices con el peatón y, encima al ser cuesta arriba, hace que muchos conductores en lugar de moderar la velocidad, aceleren para que no se les cale el coche), el paso de peatones de Policarpo Sanz situado un poco antes de llegar al sireno, (donde el semáforo dá tan poco tiempo para cruzar que las personas mayores o con problemas de movilidad, ven como el semáforo cambia cuando se encuentran todavía cruzando , con los que muchos conductores desaprensivos, en lugar de esperar a que terminen de cruzar, los achuchan acelerando los motores o, en el peor de los casos, los rebasan por delante o detrás), los pasos de peatones de travesía de Vigo (mal iluminados por la noche y donde los coches a determinas horas se los saltan a la torera), El de Avda. de Castrelos con Avda. de Balaidos (donde los escuchimizados árboles tapan a los peatones que están esperando para cruzar), etc....
¿Cual sería la solución a la lacra de los atropellos?, bueno, la respuesta no es fácil porque intervienen varios factores, pero algunas medidas si se pueden llevar a cabo desde las admnistraciones, tanto del estado como locales. Desde mi punto de visto la solución pasaría por:
1) prohibir el colocar objetos o vehículos, como mínimo, dos metros antes de llegar al paso de peatones, así como colocar las señales de aviso de existencia de paso de peatones a esta distancia. Muchos atropellos en paso de peatones, sobre todo de niños, se producen porque el conductor no ve que el peatón va a cruzar, ya sea porque lo tapa un contenedor, un vehículo aparcado, un árbol, etc..Â…., Si el conductor pudiera ver la intención del peatón de cruzar, podría detener el coche a tiempo antes de llegar al paso de peatones (por eso la distancia a la que debe prohibirse aparcar o colocar objetos debería de venir dada por la media en la que se tarda en detener un vehículo desde que se pisa el freno al divisar al peatón hasta que este se detiene totalmente). De nada sirve elevar los pasos de peatones (como hace ya años que han hecho en la calle Concepción Arenal de la localidad de Moaña) si no se hace algo para que los conductores vean a los peatones antes de cruzar.
2) Los pasos de peatones han de estar pensados para los peatones, y además han de tener en cuentas todas las edades y condiciones físicas. Está claro que si el paso de peatones lo hago pensando en los coches ( como muchos de los situados entre Gran Via y Urzaiz, donde para poder llegar al otro lado he de atravesar tres pasos de peatones con sus pertinentes periodos de espera en cada uno), la gente terminará por cruzar a la torera poniendo en riesgo su vida y la de los demás y ,no siempre está justificado a efectos de tráfico, este diseño circulatorio tan complejo para el peatón, pues podría hacerse de otra forma sin crear por ello problemas en la fluidez del tráfico. Por otro lado, a veces el tiempo que dán par poder cruzarles muy corto para determinados colectivos (personas de movilidad reducida, personas mayores, invidentes, etc..Â…) lo que, unido a la falta de paciencia de los conductores y a la agresividad en el estilo del conductor vigués, pone en riesgo al peatón. Otro ejemplo claro es el semáforo de la Avenida de Madrid situado cerca de la cárcel que aúna la escasez de tiempo de cruce para ese grupo de personas de las que acabo de hablar (y, ahí, si es sumamente peligroso que te pille el cambio de semáforo cuando estas cruzando pues los coches circulan a velocidades muy altas), con el que el hecho que desde que se aprieta el botón de cruce, hasta que el semáforo cambia, pasa mucho tiempo, con lo que no es la primera vez que veo a la gente cruzar a la torera, lo cual me parece una auténtica inconsciencia. Yo, en este caso, en el que se trata de una vía de entrada a la ciudad, abogo por la colocación de pasos elevados de pendiente lo suficientemente suave para que las personas mayores los puedan subir sin problemas, y por la supresión de los pasos a pie de carretera con la eliminación de los huecos entre carriles que permita a la gente poder cruzar fuera de los pasos elevados.
3) Aunque mucha gente está en contra de los pasos elevados pues alegan que estos son demasiado empinados y engorrosos para cruzar, creo que para las vías de entrada a las ciudades es la mejor solución si estos se diseñan bien, ya que permiten una circulación muy fluida a los que entran, con la máxima seguridad para el peatón. Al final, si se hacen bien, la gente termina usándolos (un ejemplo es Coruña donde ves como la gente se ha acostumbrado a su uso para cruzar)
4) Uso de pasos de cebra elevados en calles donde los coches suelen ir a velocidades inadecuadas, sobre todo si están cerca de colegios o centros donde se encuentran niños. Ciudades como Barcelona o incluso Moaña, han colocado hace años pasos de cebra elevados en las calles donde mas atropellos se producían, reduciéndose los atropellos y su mortalidad pues los coches no tienen otra que moderar su velocidad en estas vias para evitar dejar los bajos del coche en las elevaciones.
5) Educación vial continúa desde el jardín de infancia, adaptando el contenido y los temas tratados a cada etapa de la edad de los niños. Para mi, a parte de los temas propios del tráfico debería de tratarse temas de civismo que creo que redundaría, no solo en mejores ciudadanos (temas como la limpieza, el respeto al patrimonio urbano, etc..Â…) sino mejores conductores, mas pacientes y considerados hacia los otros usuarios de la vía. Concienciar y educar es la única manera de que en el futuro las cosas cambien.
6) Arreglo y mantenimiento de los viales de manera que los pasos de peatones sean visibles, sin baches o agujeros que puedan hacer que las personas caigan en la calzada, con el riesgo que esto supone
7) Un cambio en la legislación para que tanto los peatones como los conductores sufran las consecuencias de incumplimientos cuando estos hayan llevado aparejado culpabilidad con lesiones graves. Para mi, uno de los pilares de la educación y de la socialización de los individuos es que toda acción y decisión que el individuo tome debe llevar aparejada una consecuencia que ha de ser asumida por el individuo, de forma que si esta acción beneficia a la sociedad conlleve un beneficio que refuerce esta actitud (premio) y toda acción que conlleve un perjuicio, ha de llevar aparejada un castigo que evite el volver a incurrir en ello y, sobre todo, que conciencie sobre el daño que esto ha producido en los demás. Partiendo de esto, la actual legislación de tráfico y seguros no están provocando un efecto beneficioso en el aprendizaje de las personas, por dos motivos:
a) Cuando es el peatón el que ocasiona, por su negligencia, el accidente, tal y como está actualmente la legislación, no recibe un castigo (ya sea una sanción administrativa, la realización de servicios sociales, etc..Â…) sino que, encima, recibe el premio de cobrar una indemnización por sus lesiones. Mientras que el conductor que se ha visto perjudicado por esta aptitud ilegal o imprudente del peatón se ve perjudicado en bienes materiales y/o personales, además de la subida del precio del seguro ya que la compañía, aún siendo culpable el peatón, ha de asumir unos gastos e indemnizaciones por dicho accidente. No me refiero con eso a lque esto se aplique a los niños que pueden cruzar corriendo una carretera, sino a personas mayores que deciden incumplir una norma poniendo su vida, y la vida de los conductores, en peligro. No me extraña que hayan aparecido personas que fingen o incluso, provoquen un atropello con tal de cobrar. Por tanto, si el peatón es culpable, solo debería de recibir la atención médica que precise pero nunca una indemnización por algo de lo que el mismo es el responsable.
b) Los conductores culpables del atropello no reciben un castigo. Normalmente su aseguradora paga al peatón y, en contadas ocasiones reciben alguna multa pero no ve las autenticas consecuencias que su acto ha provocado. Trabajando en este mundo ves que hay gente que lo único que le importa es el daño que el peatón ha hecho al coche, y que le importa un bledo el daño que ha ocasionado al lesionado y a su familia. Por eso la única manera de que se reduzcan los atropellos (y en general los accidentes) es que los conductores vean las consecuencias que su manera de conducir, provoca. Por tanto soy partidaria que estos conductores que han provocado lesionados graves, realicen trabajos sociales con personas que han sufrido accidentes, para que vean que pagando una multa o dinero, no se arregla el daño que su imprudencia ha provocado.
En fin, habría muchas cosas mas que se podrían hacer pero creo que estas son las básicas y que supondrían en unos años un cambio en la tasa de muertes en carretera de peatones y conductores vigueses.
Gracias por leerme
Luisa.
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